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General Francisco Castillón
por Francisco Salamero Reymundo
Este heroico militar ribagorzano, injustamente olvidado, nació en Torres del Obispo el año l786, reinando en España Carlos III y produciéndose en Europa la muerte del Emperador de Prusia Federico II el Grande. Ocurrió su nacimiento tres años antes de la Revolución francesa que, después de muchos avatares, terminó con la proclamación de Napoleón como Emperador ( l804), hecho éste que tanta influencia tuvo en la política europea y española y en la vida del General Castillón.
Francisco Castillón,nació en casa Naval, sin duda en aquellos tiempos, la mejor casa de Torres del Obispo, de labradores acomodados, siendo su padre Pedro Castillon y su madre Rita Esteban. Sabemos que tuvo, como mínimo, dos hermanos: el heredero del cual descienden los actuales dueños de Casa Naval (el pintor Luis Molins de Mur y los Doctores Luis y Pepa Molins Plá, los Mur de la Puebla de Castro y los Mur de Salas Bajas) y una hermana, Rita Castillón Esteban, casada en Casa Franchet de Torres del Obispo con Francisco Gudel y por tanto bisabuelos de mi abuelo Antonio Salamero Gudel. De Francisco y Rita descendemos los Salamero de Casa el Farrero de Torres del Obispo, los Perez Salamero de Barcelona y los Ruata Salamero de Pallaruelo de Monegros.
No consta que el General tuviera hijos ni lo cita su biógrafo Mosén Ramón Burrel, quien lo trató asiduamente en Zaragoza entre l849 y l85l donde era Gobernador Militar y donde el General, con 65 años de edad, contó su historia al Mosén y le dejó copiar su Hoja de Servicios. Todavía vivió diez años más, muriendo en l86l cuando era Gobernador MiIitar de Baleares, donde ejerció de Capitán General dos años y medio.
Francisco Castillón Esteban estudiaba en Zaragoza, pero dejó la Universidad para sentar plaza, con permiso de sus padres, pues "le interesaban más las armas que las letras". Declarada la guerra a Francia el 2 de Mayo de l808, entró en combate bajo las órdenes del General Francisco Palafox en Alagón el 2 de Junio y su valor fue tal que, a pesar de la derrota española, fue nombrado teniente el dia 9. Según Zamora (Historia General de España, tomo VI, pag 997), la acción de Alagón fue una temeridad de Palafox que se enfrentó a Lefebre con "dos piezas de artillería, ochenta Dragones del Rey, varios oficiales y soldados sueltos y cinco mil paisanos mal armados". Entre ellos estaba Francisco Castillón cuyo valor sería excepcional pues pocos días después, en el mismo mes de Junio, era ascendido a Capitán por su heroísmo en el primer sitio de Zaragoza. Debemos pensar que estamos hablando de los días de Agustina de Aragón y de batallas como las del Portillo, el Carmen y Santa Engracia en las que el arrojo de todos los combatientes ha sido unánimemente reconocido.
El Capitán Castillon se batió con los franceses en l8 batallas; en Zaragoza y Alagón, combates ya citados, y en Magallón, Sariñena, Tamarite, Huesca, Lérida y Tortosa. Herido y hecho prisionero en Lérida, fue trasladado a Francia pero se fugó en Navarra y pudo llegar a Guadalajara donde se presentó a la Junta Superior bajo cuyas órdenes se batió en Sigüenza y Cogolludo y, más adelante, en Almirán, Calatayud, Cubillejos, la Almunia de Doña Godina, Cuenca e Inviernas.
Entre l8l4 y l833 estuvo de guarnición en distintos lugares de España, ascendiendo por elección, por gracia general o por méritos de guerra hasta Mariscal de Campo en l834, año en que estaba destinado en Navarra y desde donde intervino en la primera guerra carlista. Entró en combate en l4 acciones de importancia, entre las que destaca el primer sitio de Bilbao.
Colaboró por tanto con José Ramón Rodil, conocido como el héroe del Callao por sus acciones en América, con Lorenzo, Mina, Espartero y el Conde de Mirasoles se enfrentó en Bilbao, Erice, Muculuberri, Estella, Montejurra, etc... contra el mítico Zumalacárregui, (l788-l835) aquel genio de la guerra con quien había coincidido en el primer sitio de Zaragoza en el mismo bando y al que ahora se enfrentaba en bando contrario. Un enemigo cuyo talante se conocía por su gran caballerosidad, a pesar de los horrores de la guerra, y por su probidad de la que da fe su testamento que, se dice, contenía una sola cláusula: "Dejo mi mujer y tres hijas, únicos bienes que poseo, nada más tengo que dejar".
Francisco Castillón Esteban siguió su brillante carrera militar en cargos tan importantes como los de Gobernador Militar de las Provincias de Lérida, Gerona, Barcelona, Zaragoza, Valladolid, Baleares y Capitan General de estas Islas y de Castilla la Vieja. Obtuvo, por sus grandes méritos, trece Condecoraciones, entre las que destacan las Cruces de San Fernando, San Hermenegildo, Carlos III e Isabel la Católica.
Dice su biógrafo que fue valiente, discreto, fiel a sus juramentos, pues nunca se rebeló en aquella España de guerras y pronunciamientos, siendo en suma "un perfecto caballero" hasta su muerte acaecida el l6 de Mayo de l86l, siendo Reina de España Isabel II y Presidente del Consejo el General O'Donell.
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