En el escudo de armas su interior se denomina campo y su reborde boca, si bien, esta última carece de mayor importancia.
El escudo consta de nueve partes principales y tres partes menores, según se puede observar.
Nótese que cuando se habla de diestra y siniestra, nos estamos refiriendo a las partes derecha e izquierda, respectivamente, del escudo mismo, y no consideradas desde la posición del observador.
De arriba hacia abajo y formando tercios iguales, al superior se le llama Jefe y al inferior Punta.
Los extremos superiores e inferiores del escudo se llaman cantones.
La intersección de estas particiones da lugar a las denominaciones que constan en la ilustración, existiendo otras tres partes interiores del escudo que son el punto de honor, el abismo y el ombligo del escudo.
El conocimiento exacto de estas partes sirve para la adecuada colocación y situación de piezas y muebles a la hora de diseñar y configurar el escudo, por lo que resulta importante conocerlas y respetarlas.
Las partes del escudo no deben ser confundidas con las llamadas particiones, que se explican en otro apartado.
Conviene indicar que los cuarteles que resultan de las particiones deben ser tratados como si de escudos se tratasen. Dicho en otras palabras, cuando se hace una partición en un escudo, resultan diversos cuarteles como resultado de ella.
Pues bien, cada cuartel se divide en las mismas partes que se han ilustrado para el escudo, como si de un escudo mismo se tratara. De esta forma se permite que a la hora de describir cada uno de estos cuarteles del escudo no se provoquen confusiones.
Así, cuando se dice que el primer cuartel tiene bordura, sabemos que ésta afecta sólo a ese cuartel y no al todo, o cuando se diga que el cuarto cuartel tiene dos estrellas en jefe y una en punta, se sabrá que lo es respecto de sí mismo y no del todo.