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En una franja oriental de la provincia de Huesca, limítrofe con la de Lérida, y en una pequeña extensión al noroeste de esta misma, se habla una variante del catalá, conocida con el nombre de ribagorçà. La extensión geográfica de esta zona variará según lo que se entienda por "ribagorzano", pero partiendo de lo comúnmente aceptado podemos decir que se habla esta modalidad dialectal catalana en las siguientes comarcas:
a) la Alta Ribagorza, con capital económica y comercial en el Pont de Suert (lérida), que incluye pueblos de las dos márgenes del río Noguera Ribagorzana (leridana y oscense).
b) la Baja Ribagorza, cuya capitalidad recae en la localidad oscense de Benabarre.
c) La Litera (excluyendo la zona de Binéfar), con capital en la localidad de la también oscense Tamarite de Litera. La comarca del Bajo Cinca (Fraga), también catalanohablante, posee una variedad mixta leridano-ribagorzana en la cual se entremezclan características de ambos subdialectos (fragatino). El número de hablantes del ribagorzano catalán se podría cifrar aproximadamente en unos 25.000, de los cuales unos 20.000 se corresponderían a la zona administrativamente oscense.
El ribagorzano, en parte, es un dialecto constitutivo del catalán ; es decir, que es autóctono de las montañas de la Ribagorza, evolucionado a partir del latín tardío (ya de transición hacia el romance) que llegó a esas tierras entre los siglos VI y VIII (recordemos que hasta esas fechas se habló en gran parte del Pirineo una lengua vasca o afín al vasco). Pero hacia el sur es dialecto consecutivo, traído por los conquistadores del norte y del este y asimilado al primitivo hablar autóctono; por eso el habla de la Litera es menos dialectal, porque fue básicamente importada de los altos valles de la Ribagorza, Pallars y Urgel (con fuertes aportaciones occitanas).
El ribagorzano comparte esencialmente las características del catalán occidental (mayor tensión de las vocales que en ctalán oriental, distinción de o, u, e, a en posición átona) pero tiene también algunas propias que le confieren su peculiar fisonomía.
El vocalismo ribagorzano es el común del catalán. El sistema tónico es de siete fonemas vocálicos: a, e abierta, e cerrada, i, o abierta y o cerrada y u, mientras que el sistema átono es de cinco. Sin embargo, difiere del catalán común en la distribución de estos fonemas en algunos casos; por ejemplo, el sufijo latino -ariu dio el catalán -er, -era, con e cerrada, mientras que el ribagorzano y el pallarés lo convierten en e abierta. Así pastisser, espardenyer son pronunciados "pastissè, esparteñè (panadero, alpargatero).
En muchos pueblos sobre todo hacia el norte, hay una tendencia desmesurada abrir las e tónicas normalmente cerradas en dialecto occidental, llegando a resultados insólitos en catalán como pedra, festa o Lleida con e abierta.
Frecuentemente la e pretónica o átona final se convierte en i. Así séller, pinte, perxe, se pronuncian sillè, pinti, perxi "bodega, peine, desván".
En cuanto al consonantismo, el ribagorzano presenta resultados muy peculiares. El más conocido es sin duda, la palatización de los grupos latinos PL,BL,KL,GL y FL, fenómeno único entre las lenguas románicas (sólo comparable al italiano).
Así, ploure, blat, clau son pronunciados "pllòure, bllat y kllau". La palatal fricativa sonora, que en catalán grafia "g" "j" (con el sonido de la j francesa), se convierte en "y" o desaparece entre vocales, fenómeno que también ocurre en pallarès. Así pujar, passejar, batejar, se pronuncian "puyá" "passeyá" "bateyá" (subir, pasear, bautizar). También como en pallarés desaparecela palatal del grupo ortográfico -ig roig, puig, goig por "ròy", "gòy" "puy" (rojo, gozo, pueyo).
No existen las palatales sonoras del catalán, ni tampoco diferencia entre la s sorda y la s sonora. En la zona de transición y en algunos pueblos como Peralta de la Sal, existe el fonema que en castellano representa con "z". Así açò, açí, se pronuncia "azò" "azí" (esto, aquí). Este fenómeno también se encuentra en algunas localidades catalanohablantes del Bajo Aragón.
En la morfología se puede destacar los plurales en -as y la desinencia "-as" de la segunda personal verbal a partir de Benabarre y hacia el oeste.. Así vulgues, les cases se pronunciará "vulgas" "las casas" (quieras, las casas". Los pronombres demostrativos conservan los tres grados, como el catalén literario, frente al catalán popular común que los ha reducido a dos: aquest y aquell.
El ribagorzano presenta, como en valenciano est (o) (e)ix(o). En la morfología verbal es destacable el uso de las desinencias "-ava" "-eva" e "-iva" para el pretérito imperfecto de indicativo: anava, feva, dormiva (iba, hacía, dormía) . como en el Pallars, el Alto Urgel y como en aragonés.
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