Fue durante siglos la capital política y religiosa de la Ribagorza.
Su casco urbano ha sido restaurado dando un aspecto y un sabor espectacular a sus calles.
Lo más destacable es su magnífica Catedral del siglo X con modificaciones de los siglos XI, XII y XIII y bóveda restaurada en el XVIII. Mención especial para su cripta y su claustro con un gran aljibe en el patio central.
Poseía un importante museo del que aún se conservan algunas reliquias de San Ramón.
Junto a la Catedral se alza el palacio prioral del siglo XVI.
Junto a la carretera salva el río un interesante puente medieval de un ojo del siglo XII. |